El perfil de una madre comunitaria

Profesora María Cecilia. Foto: Ropero de la Hoz
Profesora María Cecilia. Foto: Ropero de la Hoz

Una de las profesiones más nobles es la del educador, la dedicación con que se realiza sólo puede ser comparada con la del médico y la responsabilidad que sobre el docente cae es la de un padre de familia, moral y jurídicamente, principalmente cuando es la infancia el recipiente de sus enseñanzas.

La función social del educador es invaluable y esto lo demuestran con especial valor las madres comunitarias en los hogares del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, toda una institución en materia de protección a la niñez. En esta oportunidad conoceremos labor de la profesora María Cecilia Felizzola Pinto, del Hogar Niño Jesús, ubicado en el barrio Garupal de Valledupar.

Desde hace 25 años, la profesora María brinda una atención especial para la escolaridad en la infancia temprana desde los dos a los cuatro años; trece menores reciben de lunes a viernes, desde las 8:00 a las 16:00, las primeras instrucciones psicomotrices y psicosociales a través del arte y la integración, y una alimentación completa, consistente en desayuno, almuerzo, cena y dos meriendas.

En su hogar, la profesora María atiende niños provenientes de los barrios Divino Niño, Garupal y La Popa, inscritos a través del ICBF previa valoración de vulnerabilidad y necesidades económicas de su núcleo familiar; de igual manera los protocolos de atención que debe aplicar con rigurosidad, incluyen el diligenciamiento de una bitácora, donde se plasma el estado en que llega cada menor y cómo sale al final del día, su progreso en peso, estatura y logros educativos, así como supervisiones periódicas del personal administrativo de la institución.

Sobre su primer día al frente de su hogar infantil, la profesora nos cuenta que se sentía muy contenta porque iba a  trabajar con la comunidad y aportar a su familia, empezó con un kiosco de palma en el patio de su casa y poco a poco fue mejorándolo, sufrió mucho con las primeras lluvias pues el mobiliario se le dañaba, pero con entusiasmo enfrentaba la situación y los volvía a elaborar, había escasez de recursos pero abundancia de voluntad.

Actualmente su hija Dana Alejandra y su nuera Greis le asisten con el mismo esmero en las labores del hogar; por cuánto tiempo quisiera seguir en estas labores, “hasta cuando Dios quiera, porque yo quiero seguir por siempre” responde entre risas.

JOSE LUIS ROPERO DE LA HOZ – DIRECTOR.

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2 Comments

  1. Felicitó a esta profesora por su labor tan hermosa con las familias de su comunidad y en especial con los niños y niñas.
    Quisiera saber como puedo pertenecer como madre comunitaria en mi comunidad, pues yo también soy profesora y quisiera brindar este servicio a los niños y niñas.
    Gracias

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    1. Hola Natalia, tenemos entendido que el programa de madres comunitarias se desarrolla bajo la dirección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar; por tanto le sugerimos contactar con la oficina de su localidad. Muchas gracias por visitarnos.

      Le gusta a 1 persona

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