La desagradable deslealtad

Foto: ElEspectador.Com
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La lealtad es una actitud que genera respeto, incluso entre opositores, pues a la persona leal se le valora el hecho de mantener coherencia en el desenvolvimiento de sus actos y asumir las consecuencias que le correspondan; lamentablemente este valor no es lo más notorio en las relaciones sociales y en política resulta bastante inusual.

Resulta desleal por ejemplo, la actitud de un hombre que ha pretendido encarnarse como paradigma de la ética pública, pero que en el trato con sus camaradas no ha sido capaz de asumir las consecuencias de sus errores, aunque siempre haya capitalizado de buena manera sus aciertos, se trata del señor Antanas Mockus Sivickas.

Unido en Alianza hace cinco años con dos ex-alcaldes bogotanos de diferentes vertientes políticas, el señor Mockus se alzó con la victoria en las primarias del Partido Verde a la Presidencia de la República, entonces el compromiso era que el segundo en la consulta sería candidato a la Alcaldía de Bogotá y que el ganador recibiría el apoyo incondicional del resto de la terna. A los pocos días, gracias a la unión con Sergio Fajardo, este cuarteto generó una aceptación bastante impactante entre la opinión pública, lo cual sumado a una audaz y bien financiada campaña publicitaira, llevó a un alza en los índices de favorabilidad, con la llamada “Ola Verde”.

Sin embargo, Antanas Mockus no fue capaz de asumir el rol que significa representar una obra surgida de la convergencia entre sectores disímiles y amparado en el aura de una personalidad sincera, la empezó a embarrar y por sus autogoles los verdes perdieron las elecciones.

No digo que uno no pueda equivocarse, errar es de humanos, pero lo cierto es que a la llegada de la siguiente contienda electoral, el señor Mockus incumplió su palabra de apoyar a quien le correspondía encabezar la candidatura del Partido Verde a la alcaldía de Bogotá, aún peor, le atravesó un palo a su rueda lanzándose como competidor para luego apoyar a Gina Parody y terminar haciendo parte del gobierno distrital a través de su esposa.

El señor Antanas Mockus anunció públicamente su salida del Partido Verde, sin embargo, durante la reciente campaña para la consulta presidencial, se escucharon las cuñas donde apoyaba a John Sudarsky (lo cual no es un crimen), pero lo que sí se nota como un acto de vileza es su aseverada intención de presentarse como fórmula vicepresidencial, lo cual por educación y elegancia se anuncia luego de estar decidida la candidatura principal.

Ahora sale Mockus apoyando abiertamente a Juan Manuel Santos, dejando en claro que su papel político simplemente ha sido el de destruir los planes de Enrique Peñalosa, con el falaz anuncio publicado en el diario El Espectador del pasado 1 de mayo: “Si no hubiera guerra, el hombre sería Peñalosa”.

Todavía se recuerdan las afirmaciones públicas del Mockus desleal hace cuatro años, cuando expresaba que el país estaría bien dirigido por cualquiera de los tres que ganara la consulta y que además, Peñalosa sería su Ministro de Defensa. Ja, cómo nos cambia la vida…

JOSE LUIS ROPERO DE LA HOZ
Director Instituto Ecojugando
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